Padre John Visser visita Phnom Penh

El “constructor de sueños”, el padre John Visser, ahora en sus 84 años de edad, fundador de las obras salesianas en Camboya, reside en Poipet, en el centro educativo para niños y jóvenes de esa parte del país. Aquí hizo un viaje de más de 500 kilómetros para visitar Don Bosco Phnom Penh en donde comenzó todo. Dos profesores de Phnom Penh lo vienen a ver.

Volun-turistas NO

Con el desarrollo del turismo internacional, vemos como cada vez es más gente la que viaja por todo el mundo. Incluso personas de países como los latinoamericanos, encuentran más facilidades para cruzar las fronteras y conocer otras culturas y latitudes de nuestro planeta, lo que es bastante positivo: quien viaje, abre su mente a otros mundos.

Todo se debe al desarrollo masivo del transporte internacional. El costo de un boleto aéreo es mucho menor que lo que era hace 30 o 50 años atrás, tiempo en el cual viajar al exterior era cosa de ricos o una aventura para quienes querían emigrar hacia otro país. Sigue leyendo “Volun-turistas NO”

La especie invasora es el humano

A pesar de tantas campañas de concientización  para que el homo sapienz contemporáneo entienda que tiene que vivir y convivir en armonía con las demás especies animales y vegetales del planeta, no ha sido fácil que este animal que se precia tanto de exhibir la razón como su principal manera de sobrevivir, entienda que de ello, de la convivencia con el resto de la naturaleza, depende su propia existencia.

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Propuesta

VOMATI es una propuesta que nace de una experiencia de voluntariado en las escuelas técnicas y fundación infantil del Centro Educativo Don Bosco en la provincia de Kep en el Reino de Camboya, Sudeste Asiático. Dicho centro fue fundado por Albeiro Rodas, colombiano, comunicador social, magister en comunicación digital, salesiano, educador, scout y ambientalista. La obra fue abierta en la provincia de Kep en 2011 y desde entonces más de 100 voluntarios de todos los continentes han venido a prestar un servicio en favor de niños y jóvenes pobres y en estado de vulnerabilidad. Entre ellos, la mayoría han venido de Latinoamérica.

Por esta razón, Albeiro y en diálogo con algunos de esos voluntarios, han notado lo siguiente:

  1. La mayoría de voluntarios internacionales provienen de países industrializados (Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelandia, Japón…). Mientras que voluntarios de países considerados pobres desde el punto de vista de la industrialización como los países latinoamericanos, africanos, muchas regiones de Asia y las polinesias, son muy escasos debido a que los gobiernos en dichos países no invierten mucho en estas experiencias de enviar a sus ciudadanos, especialmente jóvenes, a otros países. En nuestro caso de Don Bosco Kep, todos los voluntarios latinoamericanos que han vivido la experiencia, lo han hecho por su propia cuenta. Esto le quita las posibilidades a muchos jóvenes, profesionales o simplemente personas de buen corazón, que quisieran compartir con otras culturas y aportar un granito de arena.
  2. Existen muchas organizaciones que son fraude, al utilizar el tema del voluntariado internacional como una manera de atraer a personas que tienen el anhelo de compartir con otras personas. De esta manera caen fácilmente en redes de engaño, en las cuales tienen que pagar cuantiosas sumas de dinero e incluso trabajar previamente a la experiencia al pedir donaciones en las calles, para después ser enviados a proyectos sin planeación en países lejanos. Con VOMAPI pretendemos orientar a las personas que quieran vivir una experiencia de voluntariado con información clara y simple. No es necesario hacer ningún pago a ninguna persona u organización para vivir un voluntariado internacional. Los únicos gastos posibles son los vuelos internacionales, el pago de un seguro internacional, los gastos de visa y los gastos de estadía. Dichos gastos deben ser asumidos en principio por los voluntarios. Sin embargo, es posible realizar todo tipo de campaña para cubrir dichos gastos en coordinación con VOMAPI o por cuenta propia. Donaciones posibles por parte del voluntario al proyecto en donde trabaje o la iniciativa de recaudar fondos o material en beneficio de la obra, debe ser una iniciativa del voluntario.

Primeros voluntarios

Visita a la casa del doctor Philippe Long, tercero desde la izquierda. El doctor Philippe es belga, nacionalizado camboyano y un buen amigo de Don Bosco. Ha enviado algunos jóvenes a estudiar y también algunas donaciones. El primero desde la izquierda es el primer coordinador académico, Heng Lay, después las primeras voluntarias francesas. En el centro, muy prominente, Hans Kuchle. Me ayudó mucho en las construcciones en Don Bosco Kep como experto enviado por SES Bonn, Alemania, le sigues Lim y Chea, los primeros alumnos. Este último es indígena Kreng de Ratanakirí y está al lado del señor Walter, un alemán que ayudó mucho a jóvenes indígenas.Sigue leyendo “Primeros voluntarios”

Arar la tierra

El campus era un gran pastizal para criar ganado. El proyecto que inició en 2011 era crear un gran jardín para proteger el manglar y para que fuese un espacio educativo para niños y jóvenes en medio de la naturaleza. Trabajo por hacer. Chan es uno de nuestros primeros estudiantes de comunicación social.

Los primeros estudiantes de la escuela técnica Don Bosco Kep eran 40: 20 para comunicación social y 20 para hospitalidad.

El viejo pozo es adaptado para comenzar la construcción del nuevo edificio Angkor Borei.

Los caballitos blancos

Esta es la furgoneta, uno de mis caballos blancos. Aquí una foto en la que era la vieja carretera de Kep entre el Caballo Blanco y el Mercado del Cangrejo. Esta furgoneta fue donada al padre John Visser en el año 2005 por una señora de Holanda que falleció. Cuando llegué a Don Bosco Sihanoukville a fines de 2006, utilicé este vehículo para todos mis trabajos pastorales. Con esta furgoneta he recorrido casi todas las provincias de Camboya. En 2011 me acompañó a mi nueva aventura en Kep.

Fundación del edificio Angkor Borei

Esta foto se tomó desde el oriente, desde donde hoy es el café internet.

Cerca del edificio Beato Miguel Rúa.

Este hoy se abrió cerca de la entrada de la escuela para rellenar las bases del edificio.

A inicios del año 2012 comenzamos a sentar las bases del edificio Angkor Borei. Le di ese nombre para honorar el antiguo templo de Angkor Borei en la provincia de Takeo, que queda al norte de Kep, a unos 50 kilómetros. Era también una forma de decir que nuestra escuela tenía un alcance hasta los jóvenes de esa provincia que es también muy pobre.

El proyecto lo apoyó una organización alemana de caridad que prefiere que su nombre no sea publicado. Muchas gracias a ellos. El espacio escogido fue al norte del campus, entre el edificio Beato Miguel Rúa y el edificio Hatrans.

Taller de costura

Antes de la creación de la escuela técnica de Don Bosco Kep, estuvo una escuela de costura (2000 – 2011). La escuela de costura se acabó porque no regresaron más estudiantes, la mayoría mujeres jóvenes de la provincia de Kep. No regresaron porque en Camboya comenzó el boom de las fábricas textiles que contrataron centenares de jóvenes, más que todo mujeres. Cuando abrimos la escuela técnica, nos quedó el dilema de lo que debíamos hacer con las máquinas de cocer. Una de esas ideas fue que, así como estaban las dos profesoras seguían con nosotros, los estudiantes de la escuela técnica (entonces eran 40: 20 de comunicación social y 20 de hospitalidad), podrían tomar cursos de costura, una hora diaria. La idea fue bien acogida por los jóvenes, incluidos los hombres. Allí fue en donde me di cuenta que a los camboyanos les gusta coser y hacer ropa y todas esas cosas. Fue una bella experiencia. A la izquierda se ve a la profesora Vary y a la derecha está el entonces alumno Ly Heng, que después trabajaría en Don Bosco Kep en la Fundación Infantil.

La profesora Sinath, ex-alumna de las salesianas de Phnom Penh en costura, estuvo en Don Bosco Kep desde el año 2000.

La profesora Vana lideró el programa de costura para muchachas de la provincia de Kep.